Cómo construir y usar un “segundo cerebro” en la universidad

La universidad le da a tu cerebro mucho para procesar. Cada conferencia trae información desconocida. Cada interacción social presenta la oportunidad de construir (o fortalecer) una relación. Y cada día trae un conjunto diferente de tareas y eventos para realizar un seguimiento.

Tratar de hacer frente a toda esta información utilizando su cerebro humano limitado es una receta para abrumarse. Simplemente están sucediendo demasiadas cosas para que lo recuerdes todo.

Como solución, puede recurrir a un sistema externo. Ya sea tan simple como una pizarra o elaborado como una aplicación de gestión de proyectos, el objetivo es el mismo: sacar la información de su cabeza y almacenarla en otro lugar.

O dicho de otro modo, el objetivo es construir un segundo cerebro.

En esta publicación, vamos a explorar el concepto de crear un segundo cerebro. A continuación, explicamos qué es un segundo cerebro, por qué querrías crear uno y cómo crear un segundo cerebro que se ajuste a tus necesidades como estudiante universitario.

Construyendo un segundo cerebro

¿Qué es un segundo cerebro?

Si el término “segundo cerebro” evoca imágenes de cyborgs o inteligencia artificial, no se preocupe. No estamos hablando de replicar el cerebro humano o crear una copia artificial de tu mente.

Cuando hablamos de un segundo cerebro, nos referimos a un sistema externo para capturar, organizar, recuperar y archivar los pensamientos e ideas que rebotan en tu cabeza.

Este sistema externo puede tomar muchas formas.

Durante la mayor parte de la historia, las personas tuvieron que usar herramientas físicas como tabletas de piedra o papel para exteriorizar lo que tenían en el cerebro. Si bien todavía es posible construir un segundo cerebro con herramientas analógicas, las herramientas digitales contemporáneas son una opción superior en general.

No solo se puede buscar un segundo cerebro digital, sino que también es mucho más portátil que un sistema físico. Debido a estas ventajas, esta publicación se centrará en los enfoques digitales para construir un segundo cerebro.

Pero, ¿por qué debería tomarse la molestia de construir un segundo cerebro, digital o de otro tipo? Sigue leyendo para descubrirlo.

5 razones para desarrollar un segundo cerebro en la universidad

No lo negaremos: construir un segundo cerebro requerirá tiempo y esfuerzo. ¿Por qué debería tomarse un tiempo de su agenda universitaria ya ocupada para un proyecto de este tipo?

Hemos identificado cinco razones principales:

Libera recursos mentales

Tu cerebro solo puede hacer tantas cosas a la vez. Este es especialmente el caso cuando intenta concentrarse en un problema o tarea compleja.

Si su mente sigue divagando hacia una tarea que debe entregar la próxima semana, una conversación interesante que tuvo en el almuerzo o un libro que tenía la intención de leer, será mucho más difícil concentrarse.

Un segundo cerebro te ayuda a eliminar esas distracciones. Cuando tiene un sistema externo confiable para realizar un seguimiento de su vida, puede dedicar todos sus recursos mentales a problemas difíciles.

Es mucho más fácil concentrarse en su tarea de economía, por ejemplo, cuando no está tratando de recordar si su ensayo en francés vence mañana.

Sea más organizado

La universidad implica equilibrar diferentes obligaciones académicas, personales y profesionales. Con tantas cosas sucediendo, es fácil que las cosas se escapen. Especialmente a medida que avanzas en el semestre y aumenta tu carga de trabajo.

Un segundo cerebro asegura que puedas organizar todo lo que sucede en tu vida. Puede tener un área para el seguimiento de notas y tareas para cada clase. Puede mantener una lista de oportunidades de pasantías y plazos de solicitud. E incluso puedes configurar un recordatorio recurrente para llamar a tus padres.

Estar menos estresado

Es fácil sentirse abrumado por todas las exigencias de la universidad. Pero puedes hacer que las cosas sean menos abrumadoras si te las quitas de la cabeza. Esta es otra área donde un segundo cerebro es útil.

Por ejemplo, un segundo cerebro puede ayudarlo a dividir grandes proyectos en tareas más pequeñas (más manejables). En lugar de una prueba ambigua y estresante, tiene pasos concretos que puede tomar cada día. Ya sea que esté estudiando inglés o ingeniería, un sistema organizativo de este tipo puede tranquilizarlo.

Crear un archivo de conocimiento personal

Mis notas de clase de la universidad están dispersas en media docena de cuadernos de espiral y dos o tres aplicaciones para tomar notas. Y esas son las notas que todavía puedo localizar; muchos más se pierden en el tiempo.

Si hubiera implementado un segundo sistema cerebral, todavía tendría acceso a toda esta información interesante de mis conferencias universitarias. Aprenda de mis errores y experimente los beneficios de archivar todo su conocimiento en un solo lugar.

Por supuesto, no tienes que limitarte a las notas de clase. Tu segundo cerebro puede almacenar cualquier información que encuentres interesante, desde recetas hasta poemas. Después de unos años, se sorprenderá del archivo digital que ha creado.

Generar Nuevas Ideas

Hasta ahora, hemos hablado mucho sobre cómo su segundo cerebro puede ayudarlo a capturar y almacenar información. Pero el objetivo de centralizar todo este conocimiento no es dejar que acumule polvo (digital).

En cambio, su segundo cerebro debería servir como un lugar para establecer conexiones entre temas e ideas dispares. Con el tiempo, esto te ayuda a sintetizar lo que has aprendido e incluso a crear nuevas ideas.

Si alguna vez ha tenido problemas para escribir un artículo, por ejemplo, podría deberse a la falta de material de origen sólido.

Pero si ha estado poniendo toda su clase y leyendo notas en su segundo cerebro, nunca tendrá que comenzar un trabajo desde cero. Por el contrario, tendrá material de origen enriquecido para servir como inspiración para temas de ensayo y puntos de apoyo.

4 principios para construir un segundo cerebro

Así que quieres construir tu propio segundo cerebro, ¿y ahora qué?

Al igual que su cerebro físico, su segundo cerebro es muy personal. Los pasos precisos para crear y usar uno dependerán de su estilo de trabajo, personalidad y necesidades específicas.

Habiendo dicho eso, hay algunos principios generales que todos deben tener en cuenta para construir un segundo cerebro con éxito:

Elige una Filosofía Guía

Es difícil discutir el concepto de un segundo cerebro por mucho tiempo sin toparse con sistemas organizacionales y de productividad específicos.

Su segundo cerebro es, en última instancia, solo una herramienta, y necesita un conjunto más amplio de principios para guiar cómo lo usará. De lo contrario, solo estarás escribiendo notas al azar y arrojándolas a una caja negra.

Entrar en detalles sobre cada uno de los sistemas de productividad sería imposible. Lo alentamos a que haga su propia investigación para encontrar lo que más le convenga.

Sin embargo, debemos señalar que muchas de las ideas de este artículo provienen de Tiago Forte. método PARA.

PARA organiza su segundo cerebro en cuatro categorías:

  • Proyectos: varias tareas vinculadas a un objetivo
  • Áreas – esferas de actividad con un estándar a mantener
  • Recursos: temas o temas de interés continuo
  • Archivo: elementos inactivos o que ya no son relevantes

Más adelante, también discutimos una plantilla que usa el modelo de David Allen. sistema GTD®. Si tiene curiosidad por saber más sobre eso, le recomendamos el libro de Allen,

Creemos que ambos son excelentes sistemas de productividad para guiar su segundo cerebro inicialmente. A medida que desarrolla y usa su segundo cerebro, puede personalizarlo para que se ajuste a sus necesidades personales de productividad.

Seleccione su(s) herramienta(s)

Una vez que haya elegido un conjunto de principios de organización, debe decidir qué contendrá su segundo cerebro.

Como mencionamos anteriormente, es posible crear un segundo cerebro con herramientas analógicas. Esto podría tomar la forma de cuadernos, carpetas, fichas e incluso archivadores. Si elige ir por este camino, más poder para usted.

Sin embargo, para la mayoría de las personas, un sistema digital será mucho más práctico y deseable. Incluso entonces, las opciones siguen siendo innumerables.

¿Deberías usar una lista de tareas pendientes? ¿Una aplicación de gestión de proyectos? ¿Una aplicación para tomar notas? ¿O alguna combinación de las anteriores?

Una vez más, esto depende en última instancia de usted. Es posible arreglárselas con la aplicación de notas en su teléfono y un montón de carpetas en una aplicación de almacenamiento en la nube. Pero idealmente, deberías usar la menor cantidad de aplicaciones posible. Cuantas menos herramientas necesite usar, más podrá concentrarse en el contenido de su segundo cerebro.

Usa tu segundo cerebro con regularidad (comprométete con él)

Simplemente decidir crear un segundo cerebro no es suficiente. Para obtener todos los beneficios, debe usarlo todos los días (o al menos, todos los días laborales).

Aquí hay algunas maneras de aprovechar al máximo su segundo cerebro cada día:

  • Captura pensamientos e ideas aleatorias.
  • Toma notas para clases y lecturas.
  • Planifica tus tareas diarias.
  • Actualice los proyectos en curso.
  • Revise las próximas asignaciones y fechas límite.

Cuanto más te comprometas a usar tu segundo cerebro, más podrás confiar en él.

Refinar con el tiempo

Su segundo cerebro, al igual que su cerebro real, nunca está “terminado”. Idealmente, es un sistema con el que interactúas constantemente y lo refinas con el tiempo.

Por ejemplo, incluso el segundo cerebro mejor diseñado puede abarrotarse después de un tiempo. Por lo tanto, es una buena idea programar un tiempo para revisar el estado de su sistema una vez por trimestre aproximadamente.

Puede usar este tiempo para archivar información que ya no necesita, consolidar notas redundantes o incluso incorporar nuevas ideas de productividad que ha aprendido.

Además, eventualmente puede decidir mover su segundo cerebro a un sistema o aplicación diferente. Si bien esta no es una tarea para emprender a la ligera, podría ser el movimiento correcto si surge una alternativa superior (o si la aplicación que está utilizando cierra).

Cree un segundo cerebro más rápido con nuestra plantilla Ultimate Brain

Una de las mayores frustraciones de crear un segundo cerebro es la necesidad de usar diferentes aplicaciones para que todo funcione. Hasta hace poco, esta era tu única opción; una solución de segundo cerebro todo en uno no existía.

Al reconocer este problema, nuestro equipo creó la plantilla Ultimate Brain. Creado con la aplicación de gestión de proyectos y productividad Notion, Ultimate Brain le permite organizar todos los aspectos de su vida en un solo lugar.

Aquí hay algunas características clave que son excelentes para los estudiantes:

  • Bandeja de entrada de captura rápida para ideas y tareas aleatorias
  • Funciones de gestión de proyectos y tareas para mantenerse al tanto de sus clases
  • Herramientas para organizar y hacer referencia a sus notas
  • Función de archivo inteligente que mantiene su espacio de trabajo ordenado

Obtenga más información sobre Ultimate Brain a continuación:

La plantilla definitiva de la noción del segundo cerebro: tareas, notas y proyectos

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