Cómo ser un líder empático en tiempos de incertidumbre

Un gran líder no toma decisiones por sus compañeros de equipo, sino que les brinda las herramientas que necesitan para tomar decisiones por sí mismos.

Si está en una posición de liderazgo, su trabajo es empoderar a las personas que lo rodean. Entonces, ¿cómo haces eso prácticamente cuando todos caminan sobre terreno inestable?

Muestra tu humanidad.

Dra. Brené Brown, profesora investigadora que lleva años estudiando la vulnerabilidad, le dijo a Forbes: “La mayoría de nosotros no confiamos en lo perfecto y ese es un buen instinto”. La gente quiere que sus líderes sean vulnerables, que se muestren como son. Acérquese a sus compañeros de equipo desde un lugar de empatía, apertura y vulnerabilidad haciendo preguntas. Conoces la cultura de tu empresa: la transparencia significa hacer cosas diferentes para personas diferentes. Pero mientras sea auténtico, la gente será receptiva. Hacer preguntas demuestra que estás escuchando y escuchando; abre a la gente a hablar sobre lo que está pasando sin necesariamente revelar nada sobre ti. La gente aprecia la transparencia más de lo que creemos.

Empoderar a las personas en el medio.

Los mandos intermedios a menudo tienen los trabajos más difíciles; tienen un equipo de personas a las que tienen que complacer, pero por lo general no son propietarios de la empresa. Brinde a los líderes en ascenso la oportunidad de dejar de lado otros elementos en su lista de tareas pendientes para hacer tiempo para las personas de su grupo. Recuérdeles que este esfuerzo no necesita ser grande, pero si lo necesitan sus compañeros de equipo inmediatos, debe ser una prioridad.

Celebre el progreso incremental (¡las pequeñas victorias cuentan!).

El investigador Steven J. Kramer descubrió que “de todas las cosas que pueden impulsar las emociones, la motivación y las percepciones durante un día de trabajo, la más importante es progresar en un trabajo significativo”. Cuantas más personas puedan sentir que están progresando, más probable es que sean productivas y creativamente energizadas. Notar y reconocer pequeños pasos hacia el progreso puede ayudar a sus compañeros de equipo a despegarse y motivarse, especialmente cuando los tiempos son inciertos.

Haz muchas preguntas (más de las que crees).

La conversación organizacional exige que los líderes se basen en un pilar clave de la conversación personal: encontrar una manera de cultivar la proximidad entre el hablante y el oyente. Los grandes líderes saben que mucho poder radica en escuchar a las personas en todos los grupos y niveles de su organización para crear una sensación de autenticidad. Reconozca que navegar por estas situaciones es difícil y luego sienta curiosidad por las personas con las que trabaja. Para aquellos que están inspirados, pregunte: “¿Qué te está inspirando?” Para aquellos que están perdidos, pregunte: “¿Cómo puedo ayudarlos a no luchar?” Un gran líder no toma decisiones por sus compañeros de equipo, sino que les brinda las herramientas que necesitan para tomar decisiones por sí mismos.

  • Cree un espacio para una conversación abierta. Es fácil sentirse abrumado por la idea de tomarse un tiempo fuera del trabajo para conversaciones que no tienen un impacto directo en el resultado final, pero un poco de tiempo es muy útil. Programe 1-2 charlas cada trimestre y se sorprenderá de lo mucho que estas conversaciones pueden impulsar a las personas cuando se sienten estancadas, desmotivadas o decepcionadas. Permita que las personas se sientan tristes y perdidas antes de que puedan empoderarse y trascender un período difícil.

Ser un gran líder requiere que camines por una cuerda floja. Siempre está equilibrando el resultado final de la organización (para que pueda mantener las luces encendidas) y asegurarse de que sus empleados se sientan empoderados y motivados (para que haya alguien que encienda las luces por la mañana). Es un lugar difícil para estar y habrá momentos en los que puede inclinarse hacia un lado o hacia el otro. Al final, es importante recordar que los grandes líderes reconocen cuando están desequilibrados.

Los líderes más efectivos son capaces de ir más allá de operar desde un lugar de miedo (¿Cómo seré percibido? ¿Se desmoronará todo? ¿Serán capaces de dar un paso al frente cuando los necesite? ¿Podrán manejar esta noticia?) en descubrir qué necesita su equipo y cómo capacitarlos para motivarse, apoyarse e inspirarse mutuamente.

Gracias a la Dra. Jacinta Jiménez, Head of Coaching de BetterUp por su aporte científico en este artículo.

Arte original por Theo Paynemi.

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