¿Los líderes empáticos nacen o se hacen?

1. Cuídate.

La salud mental se subestima cuando se trata de ser un líder.

Mucha gente se pregunta “¿qué tiene que ver mi estado mental privado con mi desempeño como líder?”

La verdad es que juega un papel importante en la forma en que interactúa con los empleados como líder: si no puede presentarse por sí mismo, le resultará más difícil presentarse ante los demás.

Observe cómo su estado mental influye en la forma en que ve las cosas en el trabajo, la forma en que interactúa con su equipo y la forma en que lo administra.

Incluso la empatía y la compasión pueden dejarte fatigado.

Participar en prácticas que potencien tu salud mental es una buena forma de empezar. Algunos ejemplos son hacer ejercicio, programar tiempo con familiares y amigos, un buen horario de sueño y una dieta saludable.

2. Usa tus ojos y tus oídos.

Esté presente con los miembros de su equipo, tómese el tiempo para escucharlos realmente, sea curioso y haga preguntas. Muéstrales que estás realmente interesado en conocerlos a ellos y sus vidas.

Además, esté atento a las señales del lenguaje corporal y señálelas. Esta es una excelente manera de demostrar que realmente los estás cuidando.

3. Da ejemplo.

Como líder, su trabajo es también promover relaciones empáticas dentro del equipo.

Al interactuar con los miembros del equipo de esta manera, los alentará a hacer lo mismo.

También puedes motivarlos a hacerlo proponiendo dinámicas y actividades que promuevan el trabajo en equipo y el cuidado mutuo.

4. Esté atento a las banderas rojas.

Como líder, tienes que ser increíblemente intuitivo.

Tu trabajo es evaluar el estado de tu equipo y a partir de ahí poder liderarlo y crear un contexto que les permita aportar la mejor versión de sí mismos al equipo.

Cuando detecte una bandera roja que indica que algo no está bien, tráigala a la superficie, hable sobre ello y trátelo como un equipo.

5. Encuentra el “por qué”.

Puede ser muy fácil juzgar las acciones de alguien desde el principio.

Como líder empático, intente superar los juicios iniciales y escuche realmente las razones que tiene un empleado para hacer algo o actuar de cierta manera. Es posible que se sorprenda y se encuentre con una perspectiva más amplia que le permita actuar de manera más eficaz como líder.

6. En lugar de ser un maestro, conviértete en un estudiante.

Un maestro pasa por la vida pensando que su camino es el mejor y no tiene espacio para nuevas ideas o crecimiento. Como líder, debe aprender a ser un estudiante ansioso por aprender, escuchar nuevas ideas e implementar formas innovadoras.

Para lograr esto, debe alentar a otros a participar y pensar fuera de la caja, generar ideas juntos, debatir nuevas ideas y aprender de ellas.

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